Mujeres con esperma sobre sus cuerpos

Los analistas del sexo aun discuten en qué lugar del cuerpo de una mujer debe terminar el esperma durante una relación sexual. Los que hacen culto del culo dicen que debe acabar -literalmente- en su ano, en tanto que los admiradores de las mujeres preñadas se inclinan -obviamente- por la vagina. También están los fetichistas, aquellos que dicen que un par de tetas se ven inmejorables con unos buenos chorros de semen encima, y por último, los que piensan que la belleza del rostro de una mujer no está completa si no tiene la carita cubierta con semen.

Vayamos por partes. Esperamos su opinión para saber en qué parte del cuerpo de una mujer es más agradable ver caer el semen del hombre.
Observemos primero su cara. ¿No es delicioso contemplar un dulce rostro obscenamente cubierto con semen? Hay que tener en cuenta, en este caso, que hemos usado como modelo a la putísima porno star rubia Sylvia Saint, que se ve hermosa con esa gran sonrisa recibiendo chorros de semen sobre su carita. Eyacular sobre el rostro de una mujer tiene la ventaja de que podemos inundarle, además de la boca, las mejillas, los ojos y el cabello con esperma caliente y pegajoso.
Luego están los que apuntan un poco más abajo, del estilo "¡Tómala en las tetas, guarra!", que piensan que hay una curiosa combinación entre las tetas de la mujer, productora de leche materna, y el semen que sale de sus vergas y debe caer ahí. La morocha de la foto, que ya ha recibido un par de chorros en su rostro, ofrece ahora sus pechos para que sean bañados con la crema blanca de su macho. Sus sensibles pezones le arden cuando recibe el líquido caliente.

Esta rubia "paga" el precio de tener un buen cuerpo recibiendo el semen todo a lo largo de él. Luego de ser cogida en el sofá, su hombre decide acabar sobre el cuerpo de su hermosa mujer, aunque ella lo rechaza con asco -¿se tratará de una violación?- Todavía abierta de piernas, parece negarse a que el esperma acabe sobre su cuerpo vejado; casi parece preferir que eyaculen dentro de su concha. Tal vez tenga razón: es muy humillante para una mujer recibir una eyaculación en esa posición, pues los chorros la cubriran toda, desde el cabello hasta las piernas, ensuciándola de pies a cabeza y cubriendo su cuerpo de indencencia.

La posición clásica, aunque no por eso menos agradable. El hombre eyaculando en la concha de la mujer. Por supuesto, no exactamente dentro de su vagina, sino en las puertas de la misma, sobre sus labios vaginales. Llenar de crema esa zona hace ver a la mujer muy puta, pues es un signo de que la cogen a menudo. -De hecho, la rubia que nos sirve de modelo en esta foto se ve muy puta...- No hay que creer que esto es 'sexo seguro': el semen tiene una rara tendencia a meterse en los agujeros de la mujer, de modo que muchas veces eyacular sobre la concha de una hembra da como resultado una hembra preñada. Si esta rubia fuera a quedar preñada, decimos de paso, estaría perfecta para cogerla y acabar sobre su vagina.
La frutilla del postre: la perra a la que acaban en el culo. Si una yegua está en cuatro se impone cogerla por la concha y, acto seguido, por el ojete, pero, ¿dónde eyacular? Dentro del culo es muy agradable, pero nada se ve mejor que el ano de una chica decente bañado con esperma. Ese culito, que ya hemos partido en dos como un durazno maduro, recibe ahora una generosa ración de crema. Si después de toda comida viene el postre, éste el postre por habernos comido el precioso culo de la hembra: la contemplación de su hermoso orto bañado en semen.

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